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miércoles, 16 de julio de 2014

SONETO MUERTO.

SONETO MUERTO. 
(Armando H. Prieto Sust. )

No somos más que el pasto de la tierra. 

Somos un poco menos que la flor 
que exhibe en un instante su color, 
y luego cae al lodo,  que la entierra. 


Somos el pobre fruto donde encierra 
la muerte, todo el fin de su temor. 
Somos bastante menos que el dolor, 
porque el  dolor nos vence cuando aterra. 


Y en propiedad de nada nos quedamos. 
Ni aún los huesos, en los que llevamos 
la carne que a la tierra hemos de dar... 


Pero, al menos, dejamos lo vivido 
pues, aunque al lodo al fin vamos a dar, 
la flor, alguna vez, habremos sido. 


















SONETO CIERTO.

SONETO CIERTO. 
(Armando  H. Prieto Sust). 

El  muro de coral la ola rompía, 
así tu tempestad quebró mi prisa. 
Al ancho ventanal corrió la brisa; 
así, sobre tu sed, corrió la mía. 

Mi barca entre tus olas me perdías, 
mis labios navegaban en tu risa. 
Afuera el mar rezaba su honda misa, 
adentro yo zarpaba y tú gemías. 

Mojadas y entre espumas tú me abriste
todos los puertos y bahías que supiste 
más los que la tormenta me inventaba. 

Sentí que el mar se abrió bajo mi pecho. 
Entonces me salvó tu boca al dente
de naufragar allí, sobre tu lecho. 













SONETO INCIERTO.





SONETO INCIERTO. 


Soneto.  


Armando Prieto Sust.   


Una tarde de enero en que las rocas 

bajo el baño de olas se perdían 
y peces en la arena parecían 

bajo el beso encalladas nuestras bocas. 


Mis manos, que eran dos gaviotas locas 

tu talle entre sus alas lo mecían 

y errantes por tus islas te pedían 

no dejarlas morir entre las rocas... 


Pero el suave terral hacia las olas 

tus ansias se llevó. Las caracolas 
no quisieron su canto regalarnos. 


Y en la costa dejamos olvidada, 

en triste soledad  abandonada, 
la cabaña que vino a cobijarnos. 



















jueves, 3 de abril de 2014

CLASIFICADO

(Armando H. Prieto Sust) 







Busco una mujer que,
-aunque no sea muy "buena"-,
que sea como yo.

Que no sepa (ni tampoco le interese) distinguir
un "Lois" de un "Christyan Dior"
ni, incluso, de unos pantalones de esos
de mezclilla
que usan los obreros.

Que no le importe mucho
sobre qué zapatos va
y sí a dónde y entre quiénes.

Que valore el sabor de las comidas
no por lo que hay sobre el mantel,
(ni aún, mantel... )
sino por quienes se acercan a su mesa .

Que sienta el amor (e, incluso, el sexo),
no tanto por lo que le corra por la piel
como por lo que le fluya por los sueños.

Que aprenda a medir las alegrías
por la intensidad del brillo de los ojos
y no por las monedas en las arcas de familia.

Que sea capaz de sentir algún recelo
al escuchar ciertas cancioncillas muy de moda
y muy de lleno metidas en los "heat parades"
y que pueda vibrar junto conmigo
cuando escuchemos acordes y gargantas
que semejan trompetas de fuego

Que comience a reir desde que me vea riendo,
-aún antes de indagar por qué-
y, si es posible,
que ría también cuando me vea llorar,
intentando asesinarme la tristeza

Que asuma que soy tonto y me perdone
y que no soy perfecto y me disculpe.

...Y, sobre todo,


¡ que se apresure en llamar 
porque ya estoy perdiendo la esperanza...!











INSOMNIO



(Armando Prieto Sust, 


"Mandy Prieto" )







En esta noche,
en esta hora,
quizás tú duermas.

En esta noche,
la misma noche para los dos,
la misma hora, al mismo tiempo,
yo estoy despierto...

Y en el silencio casi perpétuo
de los sonidos que causa el viento,
oigo tu voz...

Y entre los pasos en los tejados
de enamorados gatos perversos,
tus pasos siento...

Y entre las sombras inanimadas
de los objetos que están tan muertos,
tu rostro veo...

Tu voz me dice que es imposible,
que no te pida enfrentar al viento
para arrancarle a la vida un trecho,
y me desvelo.

Tus pasos pasan apresurados,
no se dirigen a mi camino,
no van conmigo a tocar el cielo,
y ya no duermo...

Pero tu rostro,
emerge vivo de los misterios
de sombras mudas que ya no veo
porque escondida tras tu pupila,
agazapada tras tus deseos,
está la imagen de una esperanza que me hipnotiza
y entonces... 



¡Duermo...! 





MISS AMÉRICA...

                          Miss América 


                                                Poesía 








                                                




                                               Armando Prieto Sust 


(Viendo en la tele  una imagen del Frente "Farabundo Martí" de El Salvador)





             


Esta chica salvadoreña
bien que podría estar,
(bien que luciría),
paseando los eclipses de primavera
que se aprietan en su piel
y los lustros de constelaciones 
que se congregan en sus ojos,
desde el ajustado vacío de un traje
de mudas lentejuelas
en un certamen de belleza.

Pero no está...

Anda entre pliegues de metralla
y no mira más que hacia delante
desde lo alto de un traje de campaña
con destellos de polvo,
lodo y sangre.
Ya casi que ganó, sin proponérselo, 
este certamen de coraje.